La playa del Carabassí acoge la suelta de tortugas bobas


Cuatro ejemplares, nacidos de un nido localizado en 2025, han regresado al mar tras más de un año de cuidados en la Fundación Oceanogràfic


La playa del Carabassí ha acogido la suelta de cuatro ejemplares de tortuga boba que se encontraban en el Oceanogràfic de Valencia para su protección y conservación. Los ejemplares nacieron en 2025, procedentes de un nido registrado el verano de 2025 en el litoral ilicitano y que han pasado más de un año en las instalaciones de la Fundación Oceanogràfic de Valencia dentro del programa Head Starting.

En el acto de suelta han participado medio centenar de alumnos del CEIP La Paz de Torrellano; el concejal de Medio Ambiente, José Antonio Román, la edil de Educación, María Bonmatí y la edil de Infancia, Familia y Mayores, Aurora Rodil, así como voluntarios de la Fundación Oceanogràfic.

“Esta suelta demuestra la importancia de la concienciación y la colaboración entre las administraciones, las entidades y la ciudadanía para proteger nuestras playas y nuestra fauna. Cuando se detecte una tortuga es fundamental llamar al 112 para activar el protocolo y garantizar su protección”, ha señalado José Antonio Román.

Medio centenar de alumnos del CEIP La Paz de Torrellano han participado en la actividad

Las tortugas proceden de un nido localizado el 4 de julio de 2025 en la playa de Arenales del Sol. Tres jóvenes observaron una tortuga marina en la playa y dieron el aviso al 112, lo que permitió activar el protocolo de actuación. La puesta estaba formada por 79 huevos, de los que 9 fueron trasladados al Oceanogràfic de Valencia para su incubación controlada, y el resto se trasladó a una zona protegida de una playa del término municipal de Elche.

Los cuatro ejemplares que se han soltado han permanecido durante su primer año de vida bajo cuidado especializado Head Starting, con la que se favorece el crecimiento de las especies de forma controlada durante una de las etapas más vulnerables de su ciclo vital. Durante ese periodo se realiza seguimiento de los animales y de su evolución antes de su liberación con la finalidad de que regresen al mar con un mayor tamaño y desarrollo que cuando nacieron.

El coordinador de la Fundación Oceanogràfic, Mario Romero, ha destacado que “estas sueltas son también una herramienta de concienciación. Aunque hablemos de cuatro tortugas, hoy hay medio centenar de alumnos que saben qué hacer si encuentran un nido o una tortuga con problemas, y eso contribuye a proteger una especie que cada vez afronta más amenazas”.


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